Mantener el cuerpo limpio y sano es una tarea fundamental tanto en el autocuidado como en el cuidado a terceros, porque nos ayuda a prevenir enfermedades, mejorar la confianza, fortalecer la autoestima y la dignidad y nos genera bienestar general.  Implica hábitos diarios de higiene y también mantener un entorno ordenado y limpio ya que esto también constituye una poderosa forma de autocuidado con beneficios que van mas allá de ver nuestro hogar impecable.  

Cuando ejercemos la tarea de cuidar a otra persona, el aseo adquiere un valor muy importante pues se trata de un acto de amor, respeto y protección hacia aquellas personas que no pueden cumplir estas rutinas por si mismos

En este artículo nos enfocaremos en la importancia del aseo no solo en nosotros mismos sino en la responsabilidad de practicar adecuadamente esta rutina en las personas a nuestro cuidado. 

Practicas básicas del autocuidado:

El aseo es un pilar básico en el autocuidado, que implica responsabilidad sobre nuestra salud y bienestar

Los 4 tipos principales de autocuidado son:

  1. Autocuidado físico; Es cuidar nuestro cuerpo mediante actividades como:

. Consumir frutas y verduras diariamente, vigilar el consumo de grasas, carbohidratos y sobre todo el azúcar.

. Practicar una actividad física cuatros veces por semana como caminar, montar en bicicleta, bailar o ir al gimnasio.   

. Dormir 6 a 7 horas cada noche y establecer una rutina a la hora de dormir: Acostarse siempre a la misma hora, realizar comidas suaves preferiblemente dos horas antes de acostarse y no utilizar el celular en la cama ni ver televisión. En su reemplazo una buena lectura ayuda a conciliar más fácil el sueño. 

. Lavar del cabello y mantenerlo limpio y peinado

.  Lavar las manos varias veces al día y siempre que entremos de la calle.

. Limpiar las orejas todos los días, lavar las uñas y cortarlas regularmente.

. Higiene íntima:  Es muy importante para evitar infecciones urinarias y realizarla con los productos adecuados. 

. Lavado de dientes mínimo tres veces al día. Usar enjuague bucal y seda dental.

. Lavado de pies: Lavarlos muy bien, secarlos y revisar que no haya presencia de hongos o heridas. 

. Cambio de ropa: Usar ropa limpia y adecuada al clima. 

. Visitar al médico periódicamente y realizar exámenes de laboratorio de control. 

  1. Autocuidado emocional: Es reconocer y gestionar nuestras emociones fomentando la autoestima y la compasión.

. Tratarse uno mismo con respeto y amabilidad

. Aceptar nuestra imperfección sin criticarnos o castigarnos. 

  . Nos ayuda a enfocarnos en lo positivo y a reducir el estrés.

. Aumenta la resiliencia y mejora las relaciones.

. Nos ayuda a ser más consciente de los detalles que nos alegran la vida. 

. Poner límites no es fácil, pero debemos aprender a decir no sin culpas pues esto permite saber definir que conductas se aceptan y cuáles no.

. Saber decir no permite proteger mi energía y valores personales.

. Implica autoconocimiento y comunicación asertiva.

  1. Autocuidado Mental: Estimular la mente y saber darle descanso.
  1. Autocuidado Social: Fortalecer las relaciones y la red de apoyo.  ¿Cómo?

. Gimnasia colectiva.

. Club de lectura

. Caminata al aire libre.

El aseo en las personas dependientes:

Las personas que no pueden realizar su aseo por sí mismas, ya sea por una situación de discapacidad o por enfermedad, necesitan del apoyo, respeto y ayuda de un cuidador para realizar esta tarea con paciencia, sensibilidad y empatía por tratarse de un acto muy íntimo. Es importante que a la hora de realizar esta tarea se consideren algunos principios básicos.

Tipos de aseo en las personas dependientes.

Sí la persona al cuidado puede desplazarse con ayuda, se puede realizar el baño en la ducha o en una tina. Algunas recomendaciones a tener en cuenta son: 

Si la persona no puede desplazarse o se dificulta mucho su movilidad, el baño debe realizarse en la cama siguiendo estas recomendaciones:

Higiene íntima. 

Como ya lo advertimos, la higiene intima es crucial en personas dependientes para evitar infecciones severas (urinarias, vaginales u hongos) irritaciones y lesiones en la piel que pueden ser muy graves. Una zona intima limpia y seca reduce el malestar, el picor, los malos olores, genera comodidad, mantiene la dignidad y ayuda a detectar problemas de salud, como ulceras por presión, puesto que la piel es más vulnerable a la humedad y a la falta de movimiento.  La zona genital de estas personas a menudo esta húmeda por incontinencia o sudor y por lo tanto un aseo inadecuado hace más propensa a las personas a infecciones.  Para el aseo de esta zona se recomienda:

Higiene Bucal

Una higiene bucal bien realizada es crucial en personas dependientes o muy mayores ya que ellos pierden destreza para cepillarse eficientemente. Previene infecciones graves como neumonía (las bacterias bucales pueden migrar a los pulmones), facilita la masticación y deglución asegurando una mejor absorción de nutrientes. reduce el dolor, previene enfermedades sistémicas (cardiovasculares, diabetes). Adicional, el aseo bien hecho reduce el mal aliento, mejorando la sensación de limpieza y dignidad.  Si la persona usa prótesis dentales, la buena higiene previene llagas e infecciones. En resumen, la buena higiene dental debe realizarse, con un buen cepillado de dientes, muelas, lengua y prótesis y finalizar con enjugue bucal cuando esto sea posible. 

Se recomienda poner a los pacientes de lado cuando su situación es de inconciencia o de discapacidad total, para permitir que los líquidos salgan de la boca en lugar de correr el riesgo de aspiración. 

“Cada gesto de cuidado, cada caricia respetuosa y cada momento de aseo son expresiones profundas de amor, paciencia y humanidad.”

Bibliografía y lecturas recomendadas. 

. La salud oral en personas con dependencia. Colegio de Higienistas dentales de Madrid.

. Higiene personal e higiene íntima. Tena mx. 

. Rutinas de aseo para personas dependientes. Sunrise medical.

.  Pautas básicas para la higiene personal de personas en situación de dependencia Geriatric área. 

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