DEBERES, DERECHOS Y ORGANIZACIÓN A LA HORA DE CUIDAR.
Por Marta Luz Mora Restrepo
Los cuidadores cumplen la función de facilitar y proporcionar cuidados para realizar las actividades básicas y cotidianas que las personas a su cuidado no están en capacidad de realizar, bien sea por una incapacidad física, mental o por la edad avanzada entre otros.
Planear cada detalle de todas las tareas de cuidado que debemos ejecutar requiere de esfuerzos físicos y mentales y de organización diaria, no sólo para tener éxito en la atención a la persona al cuidado, sino también para cuidar nuestro propio bienestar y calidad de vida. Es un deber de todo cuidador elaborar un plan que le permita llevar a cabo un proceso de cuidado que sea eficiente y completo.

Ante todo, es primordial considerar cuales son nuestros deberes y derechos para poder desarrollar nuestra tabla de cuidado para la persona que tenemos en atención.
Deberes
- Solicitar información adecuada. Tener claro quién es el paciente, cual es su enfermedad, su historia, edad, gustos, familia.
- Educarse frente a carencias y crisis asociadas a la enfermedad: Instruirse frente a la patología del paciente. Obtener literatura, hablar con la familia sobre su estado, recibir información del médico y entidades de salud donde recibe atención.
- Saber organizarse: Esto nos permite no sólo la adecuada atención de la persona al cuidado, sino que también nos permite abrir espacios para nuestro cuidado y descanso, lo que es vital para el bienestar y salud del propio cuidador.
- Valorar y aprovechar los recursos con los que dispone. Debemos informarnos cuales son los diversos recursos que ayudan a simplificar la tarea de cuidado y permiten desarrollar las actividades de forma segura. Por ejemplo, las ayudas ortopédicas como muletas, sillas de ruedas, caminadores facilitan la movilización y previene caídas; barandas de apoyo en paredes y baños para asegurar el desplazamiento, pisos en buen estado y libres de obstáculos, buena iluminación, espacios de aseos cómodos y accesibles. Asimismo, existen implementos de higiene y cuidado personal que favorecen una atención más eficiente y digna, tales como guantes desechables, pañitos húmedos, jabón antibacterial, toallas, esponjas, pañales, protectores para cama, sillas para baño o ducha, elevadores sanitarios, recipientes para el aseo, cremas hidratantes y elementos para la higiene oral.
- Proteger la intimidad durante actividades como el baño, el cambio de ropa, los procedimientos de higiene o las conversaciones relacionadas con su salud personal. Respetar creencias, privacidad y decisiones de la persona al cuidado en la medida de sus capacidades. Esto implica reconocerlo como un ser humano con dignidad, historia, valores, gustos y derecho a participar en las decisiones relacionadas con su vida y su bienestar, incluso cuando presenta algún grado de dependencia física o cognitiva evitando imponer opiniones o actuar de manera despectiva frente a aquello que para la persona es significativo.
- Conocer cómo obtener ayuda. Conocer las redes de apoyo con las que contamos para atender el paciente: familia, vecinos, comunidad, hospitales, médicos con sus respectivos, teléfonos y direcciones. Tener claro cuándo y en qué momento podemos solicitar esa ayuda.
- Mantener comunicación clara y respetuosa con la familia y profesionales de salud.
- Suministrar los medicamentos autorizados por el médico a las horas establecidas y en las cantidades indicadas.
- Mantener si es posible sus actividades habituales.
- Cuidarse. Todos los cuidadores deben tener como norma su cuidado mental, físico, espiritual para poder ejercer las tareas, y enfrentar la carga y responsabilidad adecuadamente para brindar la mejor calidad en la atención.
Derechos
Las personas cuidadoras tienen derecho:
- A solicitar la información requerida al profesional de salud sobre el estado del paciente y los recursos disponibles: Cuando acompañamos al paciente a las citas médicas, se tiene derecho a pedir aclaraciones e información amplia, sobre las condiciones y manejo de la persona a cargo. Igualmente, a pedir orientación sobre los recursos disponibles para la atención del paciente.
- A ser tratados con respeto. En ocasiones la familia y allegados exigen al cuidador realizar tareas extras con el paciente al cuidado. Es necesario que tengan claro, que el cuidador tiene unos limites de funciones y también que requiere descanso y apoyo. Hay que saber decir no a demandas excesivas.
- Al autocuidado. Ser responsables con la propia salud física y mental. Disponer de tiempo para el esparcimiento, compartir con la familia y descansar.
- Esto redunda en la persona al cuidado.
- A pedir ayuda. El cuidador debe ser consciente que, para garantizar la buena atención del paciente, es importante tener el apoyo de la red familiar y de salud. No por pedir ayuda, se deja de ser asertivos. Debemos saber reconocer nuestra limitaciones y dificultades.
- A ser reconocidos como miembros de la sociedad. El trabajo de los cuidadores voluntarios que por general son mujeres, tiene un gran valor económico y social.
- A formarse y capacitarse para el cuidado. Al presentarse una situación de enfermedad/discapacidad en algún miembro de la familia, se presentan muchas inquietudes respecto a la forma como debe abordarse la atención. Es necesario recibir formación e información específica sobre la enfermedad.
- A expresar sus sentimientos: Ante la enfermedad del ser querido se generan sentimientos de tristeza, ansiedad, emociones negativas hacia la persona enferma entre otros, Hay que buscar el apoyo de la familia y a su vez la familia debe ser consciente que el trabajo del cuidado no puede recaer en una única persona.
- A equivocarse y cometer errores. Son numerosas las situaciones complejas, imprevistas y urgentes que se presentan en el cuidado, que exigen toma de decisiones rápidas, y por lo tanto en este proceso de aprendizaje se cometen aciertos y errores.
Una buena planificación es la clave del éxito:
Cuando se tiene claro los deberes y derechos es más sencillo planificar las tareas a ejecutar, siempre considerando las situaciones propias de la persona al cuidado, puesto que cada una tiene unas condiciones únicas que van definidas principalmente por al nivel de dependencia y facultades mentales. Por esa razón es necesario individualizar el cuidado de acuerdo a unos parámetros o beneficios que incluye el plan de cuidador.
GRADOS DE DEPENDENCIA
| GRADO 1 | GRADO II | GRADO III |
Dependencia media | Dependencia severa | Gran dependencia |
| Tiene necesidad deapoyo intermitente | Tiene necesidad de apoyo extenso | Tiene necesidad de ayuda generalizada |
Elaborar una lista de tareas, permite mantener controlado el trabajo y reducir el estrés que causa el cuidado. Para elaborar dicha lista se debe contar la ayuda de la familias y/o personas que viven con la persona para así conseguir que también se involucren en el cuidado.
Un aspecto fundamental a la hora de hacer la planificación de tareas es verificar la lista de medicamentos, frecuencia, forma de suministro – oral, inyectado, pastillas – posibles reacciones al medicamento, dosis, horarios y toda aquella información que nos ayude a suministrar de la mejor manera los medicamentos.
Para una mayor claridad la lista se puede organizar en tres partes:
. Tareas diarias:
Esta a su vez se puede dividir en mañana, tarde y noche y describir en cada franja la tarea a realizar y el horario. Por ejemplo:
Actividad de la mañana Horario Observaciones
. Suministrar medicamento 6:30 am Píldora reflujo
. Aseo: 8:00 am Aplicar crema cuerpo
. Desayuno y medicamento 8:30 00 am Fruta, pan integral.
. Ejercicio/terapia 10:00 am Caminar. Parque.
. Refrigerio 10:30 am Fruta
. Pagos 11.30 am
Actividad de la tarde:
. Suministro medicamentos 12:00pm
. Almuerzo 12:30 pm 1 Carbohidrato
. Siesta 1:00 pm a 2:00pm
. Lavado de ropa 2:30 pm
. Recreación: Lectura/pintura 3:30 pm
. Refrigerio 4:00pm Café/ Galletas
. Ejercicios de autocuidado 6.00 pm
Actividad de la Noche
. Comida 7:00 pm Fruta/ Sopa/ Proteína
. Preparación para dormir 7:30 pm
. Medicamentos 8:00 pm
. Llenar planilla de funciones del día 8:30 pm
. Tarea semanal: Anotar todas las tareas que deben efectuarse durante la semana pero que no son de frecuencia diaria. Por ejemplo, ir a la farmacia, comprar alimentos especiales, ir al control médico etc.
. Tareas mensuales: Anotar las tareas esporádicas. Por ejemplo, aseo profundo de la habitación, organización y revisión de medicamentos, organización de citas y controles médicos.
Una vez elaborado el plan de cuidado, frente a las tareas, horarios y apoyos, es un deber incluir un espacio para mi propio cuidado y descanso, y organizar adecuadamente a la persona que estará reemplazándome en mi tiempo libre o de descanso.

Lo ideal es manejar un tablero visible con la lista de tareas o en su defecto una agenda que revisemos con disciplina e identificar con colores las tareas prioritarias o con símbolos.
Conocer nuestros derechos y deberes y mantener una buena organización, facilita las labores del cuidado, mejora la calidad de la atención y ayuda a reducir el estrés físico y emocional del cuidador.”
Lecturas recomendadas:
. Https://blog.fpmaragall.org/los-derechos-de-las-personas-cuidadoras-
. Aliansaluds EPS- Cartilla del Cuidador.
https://www.aliansalud.com.co/Documents/2025/Cartilla-El-cuidado-del-cuidador.pdf
. Discapacidad y derecho al cuidado.
