RECARGANDO CUIDADORES, ESTRATEGIAS PARA PREVENIR EL AGOTAMIENTO
Ser cuidador no es fácil, conlleva mucho esfuerzo, y puede llegar a ser una tarea agotadora tanto física como emocionalmente. Si cuidar de alguien que amamos nos hace sentir bien al brindar atención y cariño, también las exigencias del cuidado nos pueden llevar a manifestar enojo, tristeza, soledad, frustración, angustia económica entre muchas otras sensaciones y unas más intensas que otras, dependiendo del punto del cuidado en que nos encontremos, pues no es lo mismo estar iniciando un cuidado, a llevar años atendiendo a un familiar o amigo.
El cuidado de una persona puede durar muchísimos años dependiendo del diagnóstico, enfermedad o condición que tenga y puede resultar mucho más extenuante si se trata de una persona mayor. La responsabilidad de cubrir necesidades que cada día se vuelven más exigentes y agobiantes, resultan muy frustrantes en una gran mayoría de los casos porque a pesar de los esfuerzos, la salud de ese ser querido se va deteriorando gradualmente. Este cuidado se hace más demandante cuando cuidador y paciente viven en el mismo espacio, por lo tanto, se hace muy difícil tener tiempos de descanso eficientes.
¿Entonces, nosotros como cuidadores que vamos a hacer durante ese tiempo? ¿Quién nos va a cuidar? La respuesta es simple: Somos nosotros mismos quien tenemos que cuidarnos porque nosotros somos autovalentes; si yo no respondo por mí mismo, por mi bienestar, va a ser muy difícil pedir ayuda a nuestros familiares, porque yo no permito ni los involucro en el cuidado, y esa limitación que yo misma impongo es la que me va a llevar al agotamiento al no delegar, compartir y enseñar a cumplir tareas a los demás, y a sufrir el tan conocido síndrome de “Burnout” o “ estar quemado”.
Signos de agotamiento
Los siguientes son los síntomas de agotamiento que la mayoría de los cuidadores viven en el cumplimiento de su labor y a los que hay que poner especial atención:
.Sentir sueño o cansancio permanentemente.
.Subir o bajar de peso. (Alimentación inadecuada y mala digestión)
.Tener dolores de cabeza, de rodillas, espalda u otros dolores. Algunos generados por una movilidad inadecuada de la persona al cuidado
.Sentirse agobiado o preocupado todo el tiempo.
.Abusar del alcohol o drogas incluso aquellos que están medicados.
.Descuidar el aspecto físico.
.No visitar al médico para chequeos de prevención y/o cuando presento una situación de enfermedad.
. Falta de interés en actividades que antes disfrutaba.
. Aislarse de la familia y amigos.
. Sentir tristeza, enojo o llorar con frecuencia.
. Tratar mal a la persona al cuidado y descuidar su atención.
. No realizar ningún tipo de actividad física.
. Perdida de atención y concentración. (Cometer errores, olvidar citas médicas, no suministrar medicamentos entre otros.
Un cuidador responsable y consciente debe estar alerta a estos signos y trabajar para prevenirlos desarrollando una tarea disciplinada de autocuidado.
¿Cuál es mi compromiso conmigo mismo para cumplir acciones que me recarguen de energía?
Muchas veces no nos damos cuenta de las alteraciones de nuestra salud que sí perciben las personas que nos rodean. Negamos y contestamos con excusas a los comentarios relacionados con nuestro comportamiento irritable, o con nuestra apariencia física descuidada, o a la falta de interés en realizar actividades y así, vamos aumentado el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, diabetes, y muchas otras relacionadas con nuestra salud mental.
Las alertas que nos hacen nuestros propios familiares no deben ser ignoradas y es imperativo realizar acciones que nos conduzcan a realizar las tareas con energía, entusiasmo, y con el mínimo estrés. Ante todo, debemos tener la disposición y la intención de cuidarnos.
. No soportar toda la carga del cuidado. Hay que pedir ayuda a la familia y aprender a delegar y confiar en otros miembros de la familia organizando horarios por turnos. No pensar que solo yo puedo cuidar a mi ser querido.
. Estar informado sobre la situación médica de la persona a cargo. Esto permite actuar con mas seguridad y determinación y menos estrés. Leer sobre la enfermedad, aprovechar las visitas a los médicos para realizar preguntas sobre atención y manejo. Esto, a la vez nos ayuda a prepararnos para la evolución de la enfermedad y la perdida de la persona.
cualquier situación. Esa conexión con nosotros mismos nos ayuda a relajarnos, a reducir la ansiedad y el estrés y a mejorar el bienestar emocional. Crea un ambiente adecuado para ese momento sagrado para ti, coloca una música suave, busca un espacio cálido y agradable donde nadie te interrumpa.
. Realizar actividades físicas: Una caminata de 30 minutos, bailar con entusiasmo, saltar, hacer ejercicios, montar en bicicleta, son algunas de las actividades físicas que nos llenan de vida y nos producen una sensación de recarga de energía y especialmente si tenemos la oportunidad de hacerlo al aire libre. Mirar si en el sitio donde vivo – alcaldía o iglesia, ofrecen ratos de entretenimiento en un parque, al aire libre o en algún sitio especial para desarrollar una actividad.
. Conectarnos con amigos y familiares y compartir un café, una película o una buena conversación, ir a un cine o a teatro.
. Leer un buen libro, pintar, escuchar la música que nos gusta, hacer un crucigrama, sudoku, o simplemente jugar con algunas de las numerosas aplicaciones que podemos bajar de internet.
. Seguir una dieta sana y equilibrada.
. Cuidar el aspecto físico, practicar rutinas de belleza que me gusten.
. Buscar apoyo emocional con profesionales, o a través de mi plan de salud o practicar mis creencias religiosas.
. Vacaciones: Obligatoriamente debo buscar unos días para descansar, bien sea fuera de la ciudad o simplemente descansando en casa y haciendo solo lo que quiero. Programar el cuidado de mi paciente para que yo pueda salir a descansar.
Poner en practica estos simples y fáciles consejos de manera que se conviertan en unos hábitos saludables y permanentes, nos representarán un aumento positivo en la energía física y mental y nos permitirá afrontar la tarea del cuidado y los riesgos que con lleva con una actitud fuerte y segura.
- 14/02/2025